Un grupo de caminantes llegó hasta el lugar en el que los muiscas, los primeros habitantes de Bogotá, subían a crear pensamiento.
Se trata de las piedras de Moyas, ubicadas al nororiente de la capital.
En este lugar de Bogotá, al que se puede llegar tomando un bus del SITP, los caminantes quedaron maravillados al hallar extrañas rocas que han sido talladas por la naturaleza con misteriosas formas que las asemejan a cerebros humanos.